LOS RITUALES EN LA CULTURA VÉDICA
Un Ritual Védico opera en dos niveles: uno esencial y otro funcional.
El aspecto esencial de un Ritual Védico es el de ser un puente entre nuestro estado de conciencia disperso y enfocado a lo externo y la Eterna Realidad del Ser, focalizada e integradora.
El aspecto funcional de un Ritual Védico es el de mejorar nuestra calidad de vida. Esto incluye el garantizar éxito y prosperidad en todo emprendimiento, auspiciocidad en la entrada y salida de las etapas mas importantes de la vida y otorgar longevidad y salud. Esto incluye neutralizar malas influencias energéticas, astrológicas y kármicas.
La ejecución del ritual se vale de la compresión de lo interconectada que esta la vida y del lugar que ocupamos los seres humanos en la trama cósmico. El reconocimiento de un orden superior, el respeto y la invocación de las energías burdas y sutiles para armonizar con ellas y la comunicación con todos los seres y cosas que conforman el Universo.
Las actividades relacionadas a los rituales son de las mas variadas y entretenidas. Ligadas a momentos del día, a momentos de la vida y la muerte, a festividades de un calendario, a partes de nuestro cuerpo, a nuevos emprendimientos, a etapas del desarrollo físico y psíquico; al Ser. Pueden ser un simple baño matinal, una ofrenda de alimento al Dios Supremo o a otros seres divinos o antepasados, entonación de mantras, ejecución de homas (fuegos) sofisticados o simples, meditaciones, visitar lugares específicos en momentos específicos, estudiar y memorizar pasajes védicos, hacer vratas (votos) participar del complejo ritual de la adoración de una deidad (puja), atender huéspedes en casa, nacer, casarse, iniciar un negocio, morir…
Estas prácticas reguladas están destinadas a focalizar nuestra conciencia en lo sagrado de la vida. En lo sagrado de TODO. En la Unidad, en la Ecología Universal.
En los estadios iniciales “entramos” al espacio sagrado, a nuestro propio espacio interior, al contacto con el Ser, solo a través de estos rituales específicos. Cuando el ritual termina es muy probable que también termine nuestra conección con el Ser y separemos los rituales de la vida cotidiana. Pensando que solo en el ritual encontraremos lo sagrado. Lo cierto es que prontamente, a través de la práctica (abhyasa) pasaremos al siguiente nivel en el que percibiremos que todo lo sagrado del ritual esta dentro nuestro y que cada momento y actividad tiene la semilla de la realización del Ser.
Justamente, lo interesante de la Cultura Védica de la India, contenida en las revelaciones escritas y orales de los antiguos y actuales Rishis, es que nos ilumina en la verdad de que cada actividad, pensamiento, meditación, ofrenda, estudio, postura corporal, alimento, sueno, relaciones y hasta la respiración misma, son las excusas insorteables para contactar con el Ser.
Diez mil años de experimentación y tradición oral; dentro de los cuales 5.000 años han sido de tradición escrita, hacen que los mantras védicos suenen tan poderosos, familiares, frescos y naturales para todos nosotros.
Cuando hablamos de Rituales Védicos hablamos de Nosotros. Hablamos de nuestra vida presente en este mismo lugar y momento. Hablamos de reconectar la Conciencia así como el fuego conecta con la madera. Despertar a nuestra verdadera conciencia, la conciencia espiritual a través de los Rituales Védicos, es una experiencia de Totalidad, de Complitud.
Cuando el ritual es ejecutado con la comprensión correcta se crea la conección directa con el Ser y en ese momento, el ritual, el ejecutor del ritual y el objetivo del ritual se amalgaman en su verdadera naturaleza esencial o Brahmán. Surge la iluminación espiritual así como el fuego surge de la madera.
HARI OM TAT SAT |